La III Jornada Técnica de Viticultura y Enología reúne en Gran Canaria a más de un centenar de especialistas para abordar el futuro del vino canario

La isla de Gran Canaria acogió este martes 18 de noviembre la III Jornada Técnica de Viticultura y Enología, un encuentro que se consolida como cita imprescindible para el sector vitivinícola del archipiélago. La iniciativa, organizada por la Federación VINIGRAN, reunió en el Hotel Cristina de la capital insular a más de un centenar de viticultores, bodegueros, enólogos, técnicos, jóvenes elaboradores y profesionales del sector vitivinícola del archipiélago, en una jornada marcada por la   actualización   técnica   y   el   intercambio   de   conocimientos. El evento contó con el apoyo del Cabildo de Gran Canaria y con Cajasiete como patrocinador, cuya colaboración hizo posible la celebración de esta edición.

La apertura del encuentro estuvo a cargo de Miguel Hidalgo, consejero de Sector Primario, Soberanía Alimentaria y Seguridad Hídrica del Cabildo de Gran Canaria, quien subrayó la importancia de reforzar las alianzas dentro del sector en un contexto de desafíos crecientes. Y también de Pedro Suárez, presidente de la Federación Vinigran, quién destacó la creciente acogida de estas jornadas, que se han consolidado como un punto de encuentro del sector vitivinícola.

Un programa técnico de primer nivel para anticipar el futuro

La   jornada   profundizó   en   tres   grandes   ejes   de   reflexión. Por un lado, la amenaza de plagas y enfermedades, fue abordada desde una perspectiva rigurosa gracias a la participación de Alfonso Lucas, especialista en sanidad vegetal que analizó el riesgo que la filoxera podría representar para el viñedo canario y las medidas preventivas necesarias para protegerlo.

Posteriormente, la mirada se trasladó al campo y a su manejo sostenible, con la intervención de Julián Palacios, creador de Viticultura Viva, viticultor y referente nacional en viticultura regenerativa, quien compartió estrategias para construir viñedos más resilientes ante la sequía, el envejecimiento del material vegetal y los efectos del cambio climático.

La visión comercial y de mercado llegó de la mano de Ricardo Arambarri, CEO del grupo Vintae, experto en marketing y comunicación del vino, que expuso cómo posicionar con éxito el producto en un mercado global, cada vez más segmentado y competitivo.

Como complemento, Santiago García, técnico de fruticultura del Cabildo presentó el proyecto de selección clonal para obtener el primer vivero de vides certificado de Canarias, ubicado en la Granja Agrícola Experimental. Una herramienta clave para asegurar material vegetal sano, homogéneo y adaptado a las condiciones del archipiélago.

Una cata para celebrar la diversidad enológica de Gran Canaria

La parte final de la jornada estuvo dedicada a una cata guiada por el reciente ganador del III Concurso de Sumilleres de Canarias, Diego Tornel, quien condujo a los asistentes por un recorrido sensorial a través de distintos vinos monovarietales elaborados en la isla.

Durante esta experiencia, se cataron propuestas que reflejan la riqueza del territorio: desde una Malvasía Volcánica de Maspalomas de Bodega Tiempo del Sur; hasta un expresivo Albillo Finca el Madroñal de medianías de Bodega Lava; pasando por un Orange Wine de Bodega Las Tirajanas, un vino de maceración prolongada elaborado en el sur de la isla; una interpretación de la variedad Listán Negro de altura de Bodegas Tameran y finalizando en uno de los pocos vinos de la isla elaborado con la variedad Tintilla, Terrumen de la Bodega Vega de Gáldar. Cada vino sirvió para poner de manifiesto la enorme diversidad de estilos que hoy conviven en Gran Canaria y la calidad creciente de las elaboraciones locales.

Mesa redonda: actores clave del sector debaten el futuro del vino canario

Como parte de la jornada, se celebró una mesa redonda dinámica y participativa que reunió a los actores principales detrás de los proyectos vitivinícolas de la isla, incluyendo viticultores, elaboradores y comerciales especializados en vino.

El objetivo fue crear un espacio de diálogo abierto sobre las realidades del sector, desde el estado de los viñedos hasta los retos de comercialización y posicionamiento en los mercados nacionales e internacionales. Los participantes compartieron experiencias, buenas prácticas y estrategias innovadoras, buscando soluciones concretas para afrontar los desafíos actuales, como la adaptación al cambio climático, la recuperación de viñedos envejecidos y la transmisión generacional.

La mesa redonda permitió poner en común perspectivas complementarias, uniendo la mirada técnica, la experiencia en la producción y la visión comercial, y reforzó la idea de que solo la colaboración entre todos los agentes del sector garantizará un futuro sólido y sostenible para el vino de Gran Canaria.

Un sector que avanza

Los asistentes —una combinación de viticultores veteranos, bodegueros consolidados, técnicos, investigadores y una nueva generación de elaboradores emergentes— coincidieron en que la jornada ofreció una visión integral del proceso vitivinícola, desde el campo hasta   la copa. Desde VINIGRAN se subrayó que uno de los retos está definido por la incertidumbre climática y apunta también que la jornada nace con la misión de afrontar el futuro del vino de Gran Canaria con mayor preparación, solidez y confianza, recordando que “solo la unión, la formación y el intercambio garantizarán la continuidad del sector”.

Un cierre para recordar: el vino como herencia, presente y destino

La III Jornada Técnica de Viticultura y Enología concluyó con un mensaje claro: el vino canario es un relato vivo que une generaciones, une territorios y une formas de entender la tierra. Es    cultura, es paisaje y es memoria. Y cada botella que viaja fuera de la isla se convierte en un embajador silencioso de nuestra identidad.

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